Leo que Keith Richards ha arremetido en la revista británica Q contra las drogas "modernas" (se supone que es una referencia al Éxtasis), afirmando que crean "confusión en el cerebro" y que, por ello, hace tiempo que no las toma, pero no termino de creerme la historia. Menos aún cuando algunos medios de comunicación han ampliado esta supuesta abstinencia a todas las sustancias, modernas o antiguas. ¿Keith Richards abstemio y sermoneador? ¿Estará empezando a chochear? Las cosas no cuadran cuando uno busca referencias al asunto en medios anglosajones. Es entonces cuando nos enteramos de que la primera queja del Rolling Stone tiene que ver con la calidad de las sustancias, y no tanto con su efecto cerebral. Sin embargo, y a pesar de alardear de un amplio conocimiento del tema, Richards demuestra con sus declaraciones que no sabe una mierda de farmacología:
"No me gusta la forma en que las drogas actúan hoy en el área cerebral en lugar de hacerlo sólo en la corriente sanguínea (??¿¿). Es por eso que ya no las tomo."
Dejando a un lado los medicamentos para la circulación, uno no entiende muy bien qué sustancias psicoactivas podrían ejercer su acción en la sangre sin afectar al cerebro. Desde luego que las drogas favoritas del veterano guitarrista (alcohol, opiáceos, cocaína, cannabis, etc.) no pertenecen a ese grupo, por muy clásicas que sean.
En cuanto a la abstinencia, nada en el comportamiento reciente de este hombre indica un giro de 180 grados respecto a su ingesta de drogas. Si bien Richards afirma que la última vez que tomó morfina lo hizo por motivos médicos -a raíz del famoso asunto del cocotero-, también hace un guiño cómplice a su público ("pedí una dosis extra a la enfermera"), y aún está reciente la nota que le dejó a Ron Wood en un ramo de flores cuando éste se dispuso a curarse de sus múltiples aficiones tóxicas: "Sólo los perdedores van a clínicas de desintoxicación".
Por otra parte, cuando Richards participó recientemente en la tercera parte de la infecta saga "Piratas del mar Caribe" interpretó sus escenas con una curda de campeonato, sin olvidar que no hace mucho declaró que les pedía marihuana a sus hijos cuando se quedaba sin material fumable. Me da la impresión de que, siendo un gran conocedor de los medios, Keith ha optado por la táctica opuesta a la seguida hasta ahora para dar que hablar, y que la posibilidad de ver a este viejo drogata haciendo campañas a favor de la sobriedad a ultranza es hoy, como lo ha sido siempre, igual a cero.

